Las medidas dietéticas en personas con alteraciones de la deglución buscan adaptar la textura de los sólidos y la viscosidad de los líquidos. Estas adaptaciones dependen de la gravedad de la disfagia y de la capacidad de masticación.
La alimentación debe garantizar la seguridad (texturas homogéneas para evitar complicaciones respiratorias) y la eficacia (mantener una adecuada nutrición e hidratación).
Algunas de las pautas más importantes a seguir son las siguientes:
Textura de los alimentos:
Adapta la textura de los alimentos para que sean más fáciles de tragar. Alimentos sólidos deben ser picados finamente, hechos puré o en forma de papilla. Procura que dicha textura sea homogénea (evitando grumos o espinas) y que sean jugosos y de fácil masticación.
Incluir la máxima variedad de alimentos:
Así evitaremos la rutina y procuraremos que el sabor, la textura, el olor y la temperatura sean atractivos.
Líquidos espesados:
Los líquidos deben espesarse para evitar que se deslicen demasiado rápido, pudiendo penetrar a la vía aérea.
Los espesantes son sustancias que suelen tener una base de almidón u otro tipo de gomas, que modifican la viscosidad de los líquidos. Se usan para adaptar la textura, facilitando el control del bolo alimenticio. Modifican la consistencia sin alterar significativamente el sabor ni el valor nutricional, pudiendo ser:
✔️ Néctar: textura ligeramente espesa. Fluidez similar a un zumo de melocotón o néctar de frutas. Se puede beber en vaso. Se suele usar en personas con una disfagia leve que necesitan algo más de control del bolo.
✔️ Miel: textura más espesa que el néctar. Cae lentamente, no mantiene su forma original. Se puede tomar en vaso o con cuchara. Se suele usar en disfagia moderada, cuando el control oral y faríngeo está más comprometido.
✔️ Pudding: textura muy espesa, tipo yogur o natilla. No fluye, mantiene la forma y consistencia. Se toma con cuchara. Se emplea en disfagia moderada-severa, cuando hay un alto riesgo de aspiración con líquidos más fluidos.
Alimentos de riesgo:
Presta mucha atención a este listado y evita el consumo de dichos alimentos en la medida de lo posible:
Técnicas de alimentación segura:
Para reducir el riesgo de ahogamiento.
✔️ Posicionamiento adecuado: posición vertical con el tronco erguido durante la comida y al menos 30 minutos después para facilitar la deglución y reducir el riesgo de aspiración.
✔️ Tamaño de los bocados: pequeños bocados que deben ser muy bien masticados antes de tragar.
✔️ Velocidad y pausas: come lentamente y da el tiempo suficiente para tragar antes de seguir comiendo. Haz pausas regulares para descansar.
✔️ Uso de utensilios especiales: si es necesario, utiliza utensilios adaptados que pueden ayudar a manejar mejor los alimentos. Por ejemplo, un vaso escotado aumentar la seguridad en la deglución de líquidos, ya que evita la hiperextensión cervical, favoreciendo así la protección de la vía aérea y permitiendo un mejor control del bolo.
✔️ Procurar una buena higiene bucal: antes y después de las comidas.


